21.1.05

Derroche presidencial

40 millones de dólares es la valoración que han hecho sobre el coste de la sesión de investidura del presidente Bush. Esto incluye la 'limousine' blindada nueva y la urna en que le han metido para defenderle de aqtaques. No sé exactamente si también está incluido el coste de los 13.000 policías y militares que cubrían el acto y demás parafernalia que nos han vendido, incluido un cazabombardero de los llamados invisibles.

Esto me hace preguntarme ¿verdaderamente era necesario que hicieran tanta ostentación de grandeza cuando en su país -no vamos a mirar al sur de Asia donde ocurrió el maremoto y vendría muy bien que esos 13.000 efectivos ayudaran a paliar los efectos tan dañinos para esas personas- hay gente que necesta ayudas sociales para poder vivir el día a día sin pasar hambre?. ¿Cómo puede vanagloriarse de tanta ostentación y seguridad, estrenando limousina blindada nueva cuando todavía recordamos que sus soldados buscan entre la chatarra de Iraq material para poder blindar sus vehículos y estar un poco más seguros?.

¿No hubiese sido más correcto no despilfarrar, estando en plena guerra, la segunda que organiza en 4 años de mandato y me temo que no sean las únicas, dando a todos, sus conciudadanso y resto del mundo una muestra de austeridad y decoro evitanto tanto despilfarro en un sencillo acto?.

Lo gracioso es que se apoyaba toda la ceremonia en la religiosidad, en sus profundas convicciones catoólicas-protestantes, cuando esta religión en la teoría habla de cosas como dar de comer al hambriendo o vestir al desnudo...pero una cosa es predicar y otra dar ejemplo. Vamos, siguiendo la fiel tradición de la iglesia trasnochada pero llena de lujos.

Es decir, otra oportunidad perdida para mejorar la sociedad y una prueba más del cinismo e hiopcresía de un sistema político que se basa más en las formas que en los resultados positivos para sus ciudadanos.
Publicar un comentario