7.12.04

Daño económico.

No han pasado 12 horas aún de los atentados y me atrevo a hablar un poco de sus consecuencias. Quizás unas consecuencias que no se tienen en cuenta siempre y que no son políticas.

Hablo por los comentarios de gente que estaba en Ávila cuando estalló la bomba. Estos señores estaban predispuestos a comer ya en algún restaurante cuando les han echado por la amenaza. Los comerciantes avulenses han padecido un daño económico muy importante, al que hay que añadir el daño psicológico y el físico en sus locales -afortunadamente no hay víctimas, aunque las podía haber habido perfectamente-.

Bien, pues quizás sea el momento de que ese daño se vuelva contra los asesinos de ETA. Yo no incito ni digo lo que tienen que hacer. Sölo opino. Si estos comerciantes de Ávila deciden no adquirir productos a empresas hubicadas en el País Vasco ¿qué puede pasar?. Pagan justos por pedadores, las empresas suministradoras no tienen la culpa de los ataques de ETA, pero también lo pagan estos comerciantes, por lo que parece lógico que se defiendan como puedan legalmente hacerlo. Si hacen ese boicot a productos vascos, quizás los empresarios y trabajadores de esas empresas hablen y digan que no quieren ese tipo de relación con sus vecinos, que prefieren la convivencia pacífica. Quizás esos empresarios pertenezcan a algún partido nacionalista y puedan apretarles los machos a los dirigentes para que de una vez se muestren inequivocamente al lado de la paz y finalicen sus acuerdos con los partidos que no condenan la violencia terrorista e incluso la justifican.

Quizás buscando el 'daño' económico que podían padecer se abran nuevas vías para la paz y no tengamos que volver a oir los estruendos de las bombas, conviviendo y compartiendo nuestra cultura entre todos.

Mucha suerte.
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