15.12.08

¿Otra estafa telefónica?

Hoy recibo el siguiente mensaje en el móvil: "Publ: tu numero de movil xxxxxxxxx mustra 3 premios sin reclamar para noviembre 2008. Recibe ahora enviando Yo al 7494 Nexus E1.5/smsMin7 902010826" procedente del número +18099636

Como es lógico no sabía nada de premios ni he participado en concurso alguno. Tampoco conozco ese número que me ha mandado el mensaje ni de qué va la cosa. Esto que hacen no parece que sea muy lícito, pues recibo publicidad de alguien a quien desconozco y lo normal es que no les haya dado permiso para enviármela. Alguien se estará haciendo de oro vendiendo números de teléfono para que reciban esta publicidad, pero alguien -alguna administración- debería tomar cartas en el asunto para prohibir este tipo de prácticas. Además, no están claro el coste de enviar el mensaje al 7494.

13.12.08

Hoy en A vivir que son dos días...

Hoy le han metido alguna mentira a Montserrat Domínguez que no ha sabido cortar. He estado escuchando el programa y es curioso que se admita que Pedro Castro llamó tontos a los del PP, como decía en al tertulia José María LaSalle (PP), cuando Castro dijo que eran tontos los votantes de derechas, algo que no es lo mismo: el pasado viernes vimos a Soraya -la portavoz del PP en el Congreso- decir que su partido es de centro. ¿Entonces por qué se ofenden tanto y se dan por aludidos? ¿O acaso su partido es de centro para las elecciones y de derechas cuando les interesa y para la radicalidad?

La directora del programa debería haber aclarado la frase concreta de Pedro Castro para ser justos, aunque siga estando mal que lo haya dicho.

También escuchamos en la Ser cómo de una manera rocambolesca Soraya justifica las palabras de Fraga, aludiendo a una báscula romana y una expresión propia de Soria, la ciudad. Si tenemos que tragarnos esa explicación, que les ha costado encontrar, podemos decir que Joan Tardá decía "muerte al Rey" pero era muerte de risa, que se muera de risa.

Puestos a buscar justificaciones, esta podría servir a ERC, tan válida como la de Soraya. Si entramos en este juego, a no reconocer fallos de nuestros compañeros de filas, con lo rico que es nuestro lenguaje se va a poder decir todo porque siempre vamos a encontrar un giro que lo justifique.

Por cierto, los tres se equivocaron, en distinta medida, pero se equivocaron con sus frases.