Las declaraciones del locutor de la COPE en las que pide perdón a los oyentes por haber animado a votar a Rajoy demuestran ni más ni menos que lo suyo no es hacer periodismo, que su trabajo no es de periodista, sino de agitador desde las ondas episcopales. Nada hay más lejos del trabajo periodístico imparcial que su obra en la radio o en su web.
Pero todo esto ya lo sabíamos todos, bueno, uno no, Mariano Rajoy y su partido. Desde esa radio le auparon, él se envalentonó y apoyó el boicot a Prisa (roto cuando entró en funcionamiento la campaña electoral tragándose el orgullo y la dignidad porque necesitaban los votos como un drogadicto necesita su dosis). Transcurridas las elecciones, perdidas estas, le dan la patada los suyos, no los que sufrieron un boicot injusto, que siguen demostrando lo que es periodismo de verdad, no negándose a entrevistar a quien sea, aunque alguno (Aznar) de ellos se niegue a ir a las ondas de la SER, por ejemplo, en un alarde de negar la pluralidad de la información.
Por eso es normal que alguien con autoridad empiece a decir las verdades que todos sabemos ya, para que cambie y el periodismo español vuelva a ser lo que nunca debía hacer dejado de ser, informativo e imparcial.
21.4.08
15.4.08
No comprar a desconocidos
Si hay algo por lo que no paso es por los vendedores callejeros ocasionales que van freciendo gangas, aprovechándose de la gente. Hace poco pasaron un par de chicas jóvenes ofreciendo cuatro relojes en su estuche (una de caballero y otro de señora en cada uno) por 20€, una ganga.La principal razón para no hacerlos caso y no animar a comprarles lo que vendan es que los objetos pueden proceder de robos, y si no tienen salida los objetos robados, no interesaría robarlo, algo lógico. Otras razones son más colectivas, pues nunca ofrecen factura por estos objetos, ni tienen licencia fiscal para ejercer la actividad, ni seguro que están dados de alta en la Seguridad Social, por lo que todos perdemos si se siguen permitiendo estas actividades, que, además, hacen una competencia demsadiado desleal contra los comercios que tienen todo legalizado y no son amparados en muchas ocasiones ante estos vendedores ambulantes ocasionales. Por eso, mi recomendación: jamás comprar objetos a desconocidos y menos si no te ofrecen una factura legal, aunque estas se pueden falsificar. Por eso, mejor acudir a un comercio ante el que vas a poder ejercer tus derechos como cliente, pero que tendrás la garantía de que estará ahí, en su comercio, ante posibles reclamaciones.
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