Algunos se creen que por hablar de España y vestir uniforme ya tienen razón y son unos salvapatrias que ven justificada cualqueir acción en nombre de ella, sin darse cuenta que no son más que unos subordinados a la decisión del pueblo español y que no necesitamos nadie que nos venga a salvar de nosotros mismos, sólo necesitamos gente que crea de verdad en la democracia y que no se ampare en ella para sus tejemanejes, y si no le es propicio el resultado electoral se rompe la baraja.
Este capitán de la Legión tiene una gran confusión mental que hay que aclarar enseguida, para eso el ministro de defensa debe ponerse manos sobre el asunto y aclararle, entre otras cosas, qué es la democracia, eso que se jura con la bandera española y el escudo constitucional, aunque nos parece que este aborto de militar lo hizo con la bandera preconstitucional y no admite lo que significa la Canstitución sin rubor alguno.
Hay muchas incorrecciones en su escrito, uno que me ha llamado la atención aunque no sea el más importante es que dice en su carta "plantarme con mi Compañía en el Ministerio de Defensa". Pues no señorito, no es tuya la compañía que el Ejército Español te ha confiado, esa compañía es de todos los españoles, y cuando votamos cedemos su organización al gobierno de turno. Con esa compañía sólo puedes hacer lo que mandan las ordenanzas militares y hacerles cumplir, contigo, lo que mande el Estado, gobierne quien gobierne, sin rechistar lo más mínimo, porque si no estás de acuerdo con que un gobierno democrático mande sobre el ejército, entonces debes dejarlo y, o bien irte a un país donde se gobierne por dictadura y ponerte a sus órdenes, o meterte en política si eres capaz de admitir los procesos democráticos.
Estas actitudes de este supuesto militar harán que muchos justifiquen, como pasó en la Guerra Civil, un levantamiento militar, sin darse cuenta que se están cargando la democracia quienes tienen este comportamiento de falta de respeto a los resutlados de las urnas y de los parlamentos legla y democráticamente establecidos. No hay justificación alguna para las palabras que ha escrito, simplemente la hay para que el ministro le aplique la legislación militar y quizás haya que juzgarle por apología del golpismo.

Aunque se crean una raza superior, que los de derechas son los buenos y los de izquierdas son los malos, que no piensan que algunos de ellos cometan delitos, abusen de su poder para uso y disfrute personal, deben empezar a tener claro que nadie es perfecto, ni siquiera en la derecha, que cuando acusan de robar a la izquierda lo que hacen ellos es lo mismo, aunque desde su propio prisma con que miran la política vean normal que alguien se beneficie de su cargo.
¿Dimitirá? ¿Le harán marcharse?
Seguro que hay muchas más preguntas que hacerse sobre Batasuna, pero en estos momentos me gustaría hacer una pregunta a la sociedad, no a los políticos, a los ciudadanos normales y corrientes para saber qué opinan. La pregunta en cuestión es la siguiente ¿qué es mejor dejar que se junten a hablar sobre su futuro y prohibirlo y que la única manera de comunicarse sea como la que han mantenido hasta ahora, con atentados terroristas?.
Pienso que no se pierde nada por dar una oportunidad al diálogo, decir a Batasuna todas las demás fuerzas políticas de manera conjunta: os permitimos reuniros sin aplicar la ley de partidos -si realmente esta ley se lo prohibe- pero con la mirada puesta en un debate que concluya en el fin de la violencia, que los asistentes a la reunión debatan primero ese punto, luego los que tengan programados para el acto.
Creo que esa es la actitud que se podría mantener desde los partidos que componen el Parlamento, no es nada alocado, y sería una muestra inequívoca de voluntad de acabar con el terrorismo para siempre. Dar una oportunidad al debate interno en ese partido ilegalizado daría la suficiente fuerza al Estado para que no pongan excusas los terroristas, para que vena una actitud favorable desde uno de los lados de la sociedad, quedaría que ese otro lado diera otro paso en ese sentido, el que todos esperamos. Si no son capaces de llegar a una solución que no pase por seguir cometiendo atentados, entonces se terminó la voluntad de convivir con ellos, y tocaría seguir apostando por la lucha desde la legislación y el control policial. Pero creo que tenemos una ocasión tan clara e importante como nunca de solucionar el terrorismo nacional para siempre, algo que sí desean todos los vecinos.
He de decir, que en estos momentos, me parece más favorable que desde Batasuna se dé un paso a favor del abandono de la lucha terrorista que desde el PP se vengan al lado del Gobierno y apoyen esa concesión que mencionaba más arriba, me parece que se sienten más cómodos con la lucha contra el terrorismo que con su desaparición, por cruel que parezca pensar así, da toda la impresión.

Hoy hemos visto la noticia en todos los medios de comunicación sobre la opinión del ex gobernador estadounidense Paul Bremer criticando al ejército español, diciendo más o menos que para lo que han hecho mejor que no fueran.
Bien, quizás este señor no se haya dado cuenta que el Ejército Español no está para lo que le apetezca al presidente de turno, sino para cumplir con las misiones del Parlamento español, no salen a otras tierras por capricho, aunque en esta ocasión fuera ilegal su presencia en Iraq. Cuando el Ejército Español va a otro país es pro cuestiones humanitarias, bien para acabar de imponer la paz ayudando a los ciudadanos o bien para enseñar lo que han aprendido a los nuevos militares o policías de otras naciones.
Es decir, los militares españoles trabajan dentro de la legalidad, no pueden ir a otros países a torturar a los ciudadanos, a matar a familias con la única razón de ser sospechosos, para eso están sus soldados, los famosos soldados americanos que se están ganando una fama muy lejana al espíritu de lo que debería ser un soldado en pleno siglo XX, cuando en realidad están cada vez más cercanos a los militares de las guerras medievales, donde todo valía con tal que acabar con el enemigo, incluso matar niños sin pestañear. Esto es incuestionable, por lo que este señor -por llamarle de alguna manera- debería mirar qué hacen sus soldados y copiar mucho de la labor que hace nuestro ejército cuando sale a ayudar en misiones de paz, dando su vida por ayudar a otros países. Y digo todo esto desde mi rechazo al militarismo, pero me cabrea que quieran enmendarnos la plana quienes más se tienen que callar en este asunto por muchísimas razones como las mencionadas.
Ampliación: se podría seguir diciendo mucho sobre este ejemplar -no de ejemplo sino de ser- pero hablan mucho mejor que yo por ejemplo en http://estrella.lamatriz.org/paul-bremer-irak-y-las-tropas-espanolas

Me ha cabreado demasiado el que un general del ejército español, a estas alturas de democracia -nunca ha estado mejor considerado el ejército que ahora- se salte al Tribunal Constitucional y al propio Gobierno español y diga que si se aprueba el Estatuto de Autonomía de Cataluña tendría que intervenir el ejército. Vamos, que es un intento de golpe de estado en toda regla, lo dijo en su discurso el día de la Pascua Militar. Tendría que actuar la Fiscalía General del Estado para ver si es delito esa manifestación del general Mena Aguado.
Y el PP se lo tendría que hacer mirar, porque se ha desmarcado de todos los partidos políticos españoles para no condenar ese discurso, ningún general puede usurpar las funciones del Tribunal Constitucional, que es el único órgano encargado de decir si se sobre pasa la Constitución con un estatuto de autonomía. Tampoco hay militar alguno que legalmente pueda decidir si invadir un territorio, bien sea nacional o extranjero, esa es competencia del Gobierno y del Parlamento.
De verdad, aún sigue habiendo personajillos que quieren hacerse los importantes hablando en nombre de la Constitución pero pisoteándola sin miramientos cuando las decisiones de los parlamentos no les gusta. Esta actitud me recuerda irremediablemente a la época de Franco, hay que decir las cosas claras, y espero que el Ministro de Defensa esté atento a lo sucedido y le mande a la calle, no se puede consentir este tipo de declaraciones, esta gente sobra en el ejército español si de verdad quieren que sigamos teniendo fe en él los ciudadanos, pero estas actitudes nos hacen dudar mucho mucho.